Powered By Blogger

lunes, 3 de mayo de 2010

A un Ángel le pregunté


 

A un Ángel le pregunté,
¿Cuál es el peor castigo?
Y el Ángel me respondió;
 
 Que entregues tu corazón,
 Y las puertas estén cerradas
.
 Que entregues tu alma,
 Y no haya brillo en sus ojos.

 Que entregues tus besos,
 Y roces unos labios fríos.
 Que entregues tus manos,
 Y te encuentres siempre caída.
 Que entregues tu sonrisa,
 Y no te reflejes en su rostro.
 Que entregues tus caricias,
 Y no recibas un cálido abrazo.
 Que entregues tu llanto,
 Y no tengas consuelo.
 Que entregues tus sueños,
 Y no exista futuro.
 Que entregues tus palabras,
 Y obtengas un vacío.
 Que entregues tu integridad,
 Y ganes debilidad.
 Que entregues tu espalda,
 Y cargues con tu lamento.
 Que entregues tu oído,
 Y no existan palabras.
 Que entregues tu olfato,
 Y no haya fragancia.
 Que entregues tu cuerpo,
 Y no haya valor.
 Que entregues tus pies,
 Y camines un desierto de agonía.

 
¡Tú me preguntas!
¿Cuál es el peor castigo?
Y yo te respondo;
Amar... y no ser amado.
 

Fuente:
http://www.tubreveespacio.com/poemar-angel.htm

No hay comentarios:

Publicar un comentario